Tras el filo perdido- Pastor Dante Gebel

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Hay momentos en la vida en que sin darnos cuenta perdemos la pasión por el Señor y estamos desanimados, con un vacío que nos agobia y que no sabemos cómo llenar. Es entonces que vamos pasando los días en piloto automático y sentimos que luchamos mucho, trabajamos mucho y no avanzamos. Nuestra mente está ocupada con la monotonía de la vida cotidiana y eso nos impiden acercarnos a Su presencia; perdimos el enfoque, como el discípulo de Eliseo perdió el hacha en el río. Si queremos recuperar el filo del hacha, tenemos que identificar la causa por la que perdimos la pasión, tenemos que volver al sitio donde perdimos todo lo que habíamos logrado y a partir de ahí podremos recuperar la comunión con Dios.

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