PROTECCIÓN EMOCIONAL CONTRA EL COVID-19

Actualmente nuestros equipos electrónicos están saturados de información sobre el COVID-19, nuestras vidas han tomado un ritmo diferente al que estábamos acostumbrados, el entender que este ritmo o pausa tomada no tiene aun una fecha de caducidad, puede hacernos sentir abrumados y con miedos y eso es NORMAL, somos seres humanos y esta emoción es normal tenerla.


El miedo es una emoción que se genera como respuesta ante una situación que se percibe amenazante, esta emoción nos permite mantenernos en estado de alerta y a salvo, tomando las medidas necesarias para cuidarnos. Es por ello que se vuelve una emoción útil para los seres humanos cuando la sabemos «administrar», no obstante, cuando no controlamos los pensamientos, esta emoción nos impide ver con claridad los recursos que tenemos en el presente para mantenernos a salvo.

Entonces, ¿qué podemos hacer para administrar adecuadamente nuestras emociones? ¿ cómo podríamos aprovechar el miedo a nuestro favor?

1. Controlemos lo que vemos y oímos, debemos estar informados, no saturados. El estar informados es una conducta responsable hacia nosotros y hacia los que amamos, sin embargo el exceso de información (cadenas, rumores…), nos puede llevar a magnificar el hecho, y en este punto, no se trata de minimizarlo, sino de percibirlo desde una visión realista y racional. Debemos accionar de acuerdo a evidencias y no a rumores.

2. Cuidemos en lo que pensamos, algo que SIEMPRE debemos tomar en cuenta es que TODO lo que pensamos influye en nuestras emociones y de acuerdo a como nos sentimos vamos a actuar, si mantenemos pensamientos catastróficos, aumentaremos los temores y nos impedirá actuar de manera productiva, además de que debilitaremos nuestro sistema inmunológico. Enfócate con tus pensamientos en vivir el presente, de éste modo, serás más productivo y evitas divagar en un futuro inexistente lleno de preocupaciones.

3. Construir una rutina temporal, el ocio nos lleva a tener pensamientos distorsionados de la realidad y de nosotros mismos. Elabora una rutina que te permita estar en actividad y ser productivo, puedes limpiar y reacomodar, pornete al día con el trabajo o los estudios, ver documentales y tutoriales de temas que te aporten a lo que realizas diariamente, leer libros, descansar, realizar una actividad física que te permita cumplir con las medidas sanitarias previstas por las autoridades y alimentarte sano y a las horas.

4. Mantener los Hábitos de higiene necesarios para cuidarnos, esto es sumamente importante, ya que si no nos cuidamos, no podremos cuidar a otros. Debemos mantener las medidas de prevención indicadas por las autoridades sanitarias, ésto es un acto de responsabilidad y amor.

5. Recordar situaciones difíciles que hemos superado anteriormente y tener presente que ÉSTA también pasará, tener SIEMPRE presente que DIOS está al control, que Nada se escapa de Su poder y puede controlar TODAS las situaciones, aun aquellas que para nosotros parecen difíciles e inexplicables.

6. Tiempo de reflexión, no olvidemos que según Romanos 8.28 TODAS las cosas nos ayudan a bien, evalúa que te puede estar aportando este tiempo de «pausa» a tu vida? Tiempo para establecer prioridades? Para meditar? Reflexionar? Compartir? Para atenderte? Para fortalecer tu relación con Dios y Su propósito en ti?

7. Crea una lista de pensamientos, recuerdos agradables donde hayas superado desafíos y promesas bíblicas en las que puedas meditar día a día cuando quiera venir un pensamiento de temor o angustia detenle llenando tu mente con elementos de esta lista.

8. Repite cada una de éstas acciones día a día, en la constancia está el cambio.

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