Tips para fortalecer tu fe

Constantemente tu fe se ve expuesta a momentos en los que comienzas a tener dudas de todo lo que crees y entonces te debilitas. Sin embargo, hoy queremos hacerte saber que aunque tu fe parece estar debilitándose, hay maneras de afrontar esa situación.

Tips para fortalecer tu fe

Por ello, aquí te presentamos 4 tips que te ayudaran a fortalecer tu fe ¡Practícalos y aviva tu fe!

1. No tengas miedo

Primeramente, por muy extraño que pueda parecerte, no deberías tener miedo de momentos como estos. Ten siempre  presente que la duda no significa que no tengas fe. Sin embargo, es una prueba necesaria para tu crecimiento espiritual.

A pesar de haber vivido dentro de una iglesia durante muchos años, igualmente surgirá la duda y cuando ese momento llega a tu vida, es la ocasión ideal para que profundices en tus conocimientos.

Del mismo modo, muchas revelaciones y respuestas de parte de Dios pueden llegar después de atravesar un período de lucha. Es decir, mientras luchas dentro de ti mismo con la duda y la incertidumbre. Recuerda, Dios te conoce, Él sabe todo lo que estás pensando. Así que, habla con Él cuando quieras, porque es seguro que el Señor te ayudará a encontrar una solución. Pronto, después de ese momento entonces tu fe será fortalecida.

2. Acércate a personas que tienen comunión con Dios.

Cuando atravieses un momento de debilidad, es muy importante que no lo pases solo, pues en esas circunstancias muchas veces no serás  lo suficientemente fuerte para orar. Por ello, deberás permitir que otra persona lo haga por ti. Acude a alguien que pueda interceder por tu vida. Y recuerda, no debes culparte por tener dudas, eres humano y tendrás momentos como este.

3. Permite que Dios trabaje en tus dudas

Lo más importante será que le permitas a Dios trabajar en todas tus dudas. Aunque para ti pueda parecer que Dios te ha olvidado, debes recordar que no lo ha hecho. Incluso, es posible que ahora mismo tu fe se esté fortaleciendo. Entonces, a pesar de la duda, cree que Dios está haciendo algo en ti. “No perturben sus corazones. Creer en Dios; también cree en mí» (Juan 14: 1)

4. Derrita y vence el miedo

El miedo es una trampa para acobardarse ante las dificultades. Además, el miedo suele atraer cosas malas a nuestras vidas. “Lo que temía vino sobre mí; lo que temía que me pasara » (Job 3:25)

Ciertamente, el miedo no proviene de Dios y, a veces, es tanto el miedo que puedes llegar a sentir que entonces se paraliza tu fe. De allí que, cuando sucede algo malo, dejas que la duda entre en tu corazón. Pero esa no es la voluntad de Dios. «Porque Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, amor y equilibrio» (2 Timoteo 1:7). Por lo tanto, así como resistimos al diablo, también debemos resistir al miedo.

 

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