10 Tips para decirle adiós a la preocupación

La preocupación es un estado de nerviosismo, intranquilidad y angustia por un evento que aún no ha sucedido, pero se puede transformar las preocupaciones en paz.

La Palabra de Dios nos afirma en Juan 14:27 (RVR 1960): «La paz les dejo, mi paz os doy, no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo».

La preocupación es aquello que nos ponemos a pensar que va a suceder y nos termina generando ansiedad. Otra forma de definirla es: la emoción que nos inmoviliza en el presente por cosas que tal vez no sucedan en el futuro.

De hecho, ya se sabe que más del 90 % de nuestras preocupaciones nunca ocurren. La preocupación entonces significa sufrir de más.

Incluso el vivir preocupado puede ser algo que hemos aprendido en el hogar de origen. Es decir, en casa hubo unas figuras en nuestro desarrollo, como mamá o papá que posiblemente nos modelaron el ver las circunstancias de la vida con preocupación. De ser este tu caso, esas fueron las conductas que observaste y has repetido.

La buena noticia es que aunque lo hayamos aprendido, dentro de cada uno de nosotros hay unas fortalezas para cambiar.

Delante de nosotros hay una oportunidad para hacer las cosas diferentes cuando nos damos cuenta que nuestro manejo emocional nos hace daño a nosotros y a las personas que amamos.

Es decir, lo aprendido se puede desaprender. Ahora bien, para ello deberás primeramente confiar en el Señor y en ti de que podrás lograrlo.

Por eso, hoy te queremos regalar algunos tips que te ayudarán a transformar todas tus preocupaciones en paz. ¡Disfrútalos!

Tips para transformar las preocupaciones en paz

1. Sustituye los pensamientos negativos por pensamientos de fe y esperanza.

2. Comprende que las crisis son parte de la vida, pero nunca lugares de permanencia, sino de trascendencia.

3. Identifica cuáles son las lecciones que puedes aprender de las situaciones que estás atravesando.

4. Utiliza la oración como un vehículo eficaz de canalización.

5. Medita en qué aspectos de tu carácter se pueden transformar a través de las experiencias que estás viviendo.

6. Recuerda los milagros que han ocurrido en el pasado sobre tu vida.

7. Trae a tu mente las promesas de Dios.

8. Nunca dejes de confiar en el cuidado del Señor.

9. Ten una actitud de victoria y evade las actitudes de derrota.

10. Rodéate de personas que te ayuden a superar las preocupaciones y aléjate de aquellas que te angustien más.

«Con Dios todas las cosas son posibles». Esta es la mejor declaración que puedes repetir una y otra vez al sentir que la preocupación quiere invadirte.

Hoy puedes afirmarlo en tu vida para que no tengas miedo, para que se derrumbe toda ansiedad y tengas total seguridad; y también para que des el primer paso para transformar las preocupaciones en paz.

La fe siempre será el motor por excelencia que te impulsará a ver más allá y por encima de cualquier preocupación. Por lo tanto, la voluntad del Señor, de ninguna manera, es que te quedes en un estado de ansiedad, porque hemos sido llamados a paz.

Recuerda en todo momento: La preocupación podrá tocar tu puerta, pero eres tú quien decide si la dejas entrar a tu interior o la alejas. Entonces, cuando la preocupación se asome, di las siguientes palabras: «Preocupación, no te quiero aquí. Le creo a un Dios fiel en el que puedo confiar».

Salmos 56:3 (NVI) «Cuando siento miedo pongo en ti mi confianza».

Deja tus comentarios