La buena costumbre de pedir la bendición

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En hebreo la traducción literal de Bendecir (Barak) es “arrodillarse frente a alguien”. Así que, bendecir viene de una actitud y postura de humildad. Su significado Espiritual es “empoderar para prosperar”, y de ninguna manera es limitada a prosperar solo en finanzas sino en cada aspecto de la vida.

 

En griego la traducción literal de esta palabra es (hablar bien de) también significa “causar prosperar”.

En Venezuela constituye una tradición pedir la bendición como forma para saludar a los padres, madres, abuelas, abuelos, tíos, tías, y otras personas mayores en la familia. Así se oye en todos los estratos sociales:

   Bendición, mamá …Dios te Bendiga (Dios te cuide, Dios te proteja).

Esta respuesta puede ampliarse a: Dios te bendiga y te favorezca.

En los llanos venezolanos se sustituye pedir la bendición con la expresión: bese la mano. Se observa, asimismo, que algunas personas al pedir la bendición o besar la mano, colocan el brazo derecho encima del pecho o, en su lugar juntan las manos, esta forma de saludar no indica en la mayoría de los casos religiosidad pero es un índice de respeto.

 

Dar la bendición no solo sirve como otra manera de dar los buenos días, sino, de dar un modesto respeto a familiares y quienes reconoces como familia. Los padres con sus palabras, sus actitudes y sus acciones, poseen la habilidad de bendecir o maldecir la vida de sus hijos, tienen en ellos los nutrientes que necesitan para crecer con la identidad correcta.

Esta tradición, de dar la bendición, tiene su origen en la Biblia, debido a que encontramos desde el principio como Dios bendijo la vida de hombres y mujeres, de hecho, el mismo Jesús necesito la bendición de su Padre.

Génesis 12: 1-3: “Vete de tu tierra y de tu parentela a la tierra que yo te mostrare”. Hare de ti una gran nación y te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás de bendición. Bendeciré a los que te bendicen, y al que te maldiga maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

El plan original de Dios y aun sigue siendo la esencia de su plan para la tierra hoy, es de bendecir a las familias. El no dijo que bendeciría a los individuos de la tierra, pero si a las familias.

Hasta Jesús necesitó la bendición de su Padre

La mayor necesidad de los seres humanos es de un padre, hombres y mujeres claman a menudo por un padre. Jesús mismo no llevo a cabo ningún milagro, no predico ningún mensaje, hasta que recibió la bendición de su Padre celestial.

Leemos en Lucas 3:22 “y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal, como una paloma, y vino una voz del cielo que decía: este es mi hijo amado, en ti me he complacido.”

Al parecer esa frase era costumbre expresarla los padres hebreos y era una práctica común entre ellos. La única persona a la que no se le podían expresar estas palabras, era a alguien de cuestionable origen. Más aun, como José no era el padre biológico de Jesús, quizás el no podía pronunciar esta bendición sobre él. Creo fielmente que la bendición de su Padre fue lo que lo lanzo con toda seguridad a ejercer su ministerio. Si Jesús lo necesito, cuanto más nuestros hijos.

Existen etapas cruciales en la vida del ser humano en las que se requieren bendiciones especialesEn la concepción, en el vientre, al nacer, en la infancia, en la pubertad, al casarse y en la vejez.

Hubiera sido imposible para un niño judío al que no le hubieran dado aunque sea una bendición en cada una de estas etapas mencionadas. La cultura de ellos estaba formada de tal manera que constantemente se hablaba bendición, por eso existía salud emocional, salud emocional, relacional, financiera, para todos aquellos que practicaban bendición.

 

La cultura de bendición se ha ido perdiendo poco a poco en nuestra sociedad, pocos son los padres que dan bendiciones a sus hijos, y que entienden la importancia de la misma. Como padres Dios nos delegó autoridad sobre nuestros hijos, y una autoridad tiene poder tanto de bendecir, como de maldecir.

Hay padres que en vez de bendecir, se han encargado de maldecir a sus pequeños, cuando involuntariamente o voluntariamente utilizan expresiones como, “no sirves para nada”, “miedoso” entra otras, que van marcando la vida de los niños, y desarrollando en ellos temores que más adelante si no son vencidos, traerán fuertes consecuencias en su futuro. Es por eso, que hoy te insto a que te conviertas en un embajador de bendición para tus hijos y quizás también para tus nietos.

También, puedes bendecir la vida de aquellos niños que andan en la calle, que no tienen un padre, una madre, ni nadie a su alrededor que vele por ellos. Hay un dicho venezolano que expresa que “quien tiene un hijo, tiene a todos los hijos del mundo”. Dios nos bendijo a todos, no importando la raza, sexo, estrato social, si le seriamos fieles o no, así que nosotros también debemos ser portadores de esa bendición que ayudará a otros a que disfruten de una vida plena en todas las áreas de su vida. Entendamos además, que bendecir a otros, automáticamente traerá bendiciones a nuestra vida.

 Gálatas 6: 7b: “…Pues todo lo que el hombre sembrare, eso mismo segara.”

 

 

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