Ensayos de vacuna rusa en Venezuela deben cumplir requerimientos científicos y éticos

La Academia Nacional de Medicina, en conjunto con la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas y la Alianza Venezolana por la Salud, se refirieron al acuerdo al que habría llegado el gobierno con la Federación Rusa de participar en la Fase III del proyecto de la vacuna “Sputnik V” contra la infección por el virus SARS-CoV-2, virus causante de la COVID-19. Venezuela aportaría 500 voluntarios para esa fase en la búsqueda de la aplicación masiva de la vacuna.

Los científicos destacaron algunas consideraciones de carácter científico y técnico que deben cumplirse en estos ensayos a desarrollarse en Venezuela, tras recalcar que el desarrollo de una vacuna segura y efectiva contra la enfermedad, que ha causado la muerte de unas 809.000 personas hasta el 24 de agosto, es la “mejor esperanza” para controlar la pandemia.

No obstante, advierten que vacunas que han erradicado enfermedades como la viruela y la poliomielitis fueron desarrolladas siguiendo “requerimientos científicos y éticos estrictos” y garantizando el respeto de los derechos de los individuos, por lo que recalcan que es importante que esto también se cumpla en este caso.
“Aunque apoyamos la iniciativa de participar en el esfuerzo global para el desarrollo de dichas vacunas, es necesario que las mismas se conduzcan de acuerdo con los más altos niveles científicos y éticos“, recalcan en el documento.

Destacaron también que, aunque al momento hay más de 30 candidatos para las pruebas clínicas (en humanos), la vacuna no ha demostrado ser “segura y capaz de proteger contra la infección o enfermedad”.

En este punto en específico, se refieren a lo que debe tomarse en cuenta para aportar voluntarios para el ensayo final de vacuna rusa, que ha sido fuertemente cuestionada por haber sido registrada en su país aunque los resultados en los ensayos en Fase I y Fase II no han sido abiertamente compartidos.

“Si Venezuela considera participar en pruebas en Fase III, debe asegurarse de que el candidato ha sido debidamente evaluado en pruebas preclínicas y de Fase 1 y 2 en el país de origen de la vacuna. Los resultados deben haber sido publicados en revistas científicas arbitradas o al menos presentados en detalle a un Comité Científico Nacional integrado por expertos en virología, epidemiología, inmunología, vacunología y ciencias afines. Ese comité deberá juzgar la evidencia y decidir si existe suficiente justificación científica para proceder. El mismo Comité Científico debe analizar en detalle el protocolo propuesto, para constatar que el mismo es lo suficientemente robusto para proveer resultados confiables”, advierten.

Los científicos también opinan que la propuesta de investigación debe ser estudiada por un Comité de Ética independiente y calificado, que dictamine que los ensayos “cumplen con los principios éticos internacionales de autonomía, beneficencia, no-maleficencia y justicia”.

“La urgencia para contribuir a la evaluación de una vacuna que pueda aportar avances al control de la pandemia en nuestro país, no debe vulnerar los principios científicos y éticos internacionalmente aceptados y debe hacerse con la mayor transparencia y con el apoyo de la población venezolana y de su comunidad médica y científica”, opinan los expertos, según fuentes de información de runrunes.

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