Duelo migratorio- Indira Galindez

En la actualidad, producto a diversas situaciones las familias venezolanas se han visto en la necesidad de enfrentarse a la despedida de  alguno de sus integrantes, quienes deciden migrar a otros países como una manera de apoyar económicamente a sus familiares.

No obstante, aunque migrar para algunos, se vuelve una salida inevitable pues se convierten en el sustento de su familia, ésta ausencia o partida deja un vacío en el núcleo familiar. Padres que se van y dejan a sus hijos a cargo de otros familiares, hijos que se van y dejan a sus padres mayores, es una situación que día a día es común oírla y vivirla, a éste proceso se le llama Duelo Migratorio.

El duelo migratorio hace referencia a la elaboración que hace el ser humano tras una pérdida. Lo vive el que se va, pues deja a la familia, amigos, cultura, trabajo, reconocimiento social, y en ocasiones, deja el idioma natal, también lo vive el que se queda, pues pierde el contacto, la vivencia diaria y cercana con el familiar que se fue.

Durante éste proceso, la persona puede experimentar diversas emociones como dolor, rabia, frustración, melancolía, alegría, y de acuerdo a como lo viva, puede terminar en éxito o patología.

Es habitual que como en todo duelo, la persona en un principio no acepte o no sea conciente de lo que implica éste proceso, evadiendo la realidad a través de la Negación. Piensan en los beneficios que obtendrá al irse, en el caso del que se va o en los beneficios que tendrá cuando ese familiar se vaya. Es común verlo en los padres que se ausentan dejando a sus hijos, pues en gran parte de su despedida, resaltan lo que los hijos podrán obtener más adelante… te podré enviar dinero para que te compren ropa, zapatos, lo que te gusta comer, te enviaré equipos electrónicos… Éstas ofertas, inicialmente hacen que el niño o adolescente sienta una emoción, pues se enfoca en lo que ganará, sin embargo, no es conciente de lo que tendrá que sacrificar para obtenerlo.

Esa emoción tapa la pérdida, aun no se es conciente de la ausencia del familiar, cuándo se comienza a ser conciente de la ausencia y del vacío que deja esa ausencia. Es cuándo inicia el estallido emocional, generando una inestabilidad emocional producto a la ausencia de la persona significativa (padres, hijos, tios, primos…)

¿Cómo se manifiesta el duelo migratorio?

Cambios de humor

Cambios en la rutina diaria

Aislamiento

Agresividad

Bajo rendimiento laboral o académico

Insomnio

Problemas en la alimentación

Conductas regresivas (conductas que ya habia superado, vuelve a retomarlas)

¿Que podemos hacer ante éstas  situaciones?

Mantener contacto frecuente con la persona que se ha ido. Pese a la distancia, a través de la tecnología, podemos mantener el vínculo fortalecido y disminuir la ausencia.

Involucrar a la persona que está lejos en las actividades diarias, pues eso  permitirá sentir que pese a que se enuentre físicamente lejos, sigue siendo parte de su vida.

Mantener un rutina estable, realizando los cambios necesarios a las nuevas exigencias diarias. De ese modo, evita los tiempos de ocio que pueden desencadenar pensamientos en el pasado, generando melancolía y desánimo.

Buscar ayuda profesional si la persona siente que no puede manejar la situación.

Readacción: IG

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