Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se conmemora anualmente el 25 de noviembre, para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y reclamar políticas en todos los países para su erradicación. La convocatoria fue iniciada por el movimiento feminista latinoamericano en 1981 en conmemoración a la fecha en la que fueron asesinadas, en 1960, las tres hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), tres activistas políticas de República Dominicana.

Es por ello, que en 1999 la jornada de reivindicación fue asumida por la Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999, entendiendo por violencia contra la mujer: «todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada», e invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y a la ONG a tomar manos en el asunto, y coordinar actividades todos los años sobre esta fecha que eleve la conciencia pública sobre la violencia contra las mujeres.

Estas organizaciones trabajan por garantizar la protección de estas mujeres victimas de violencia; en escala mundial esta comprobado que casi el 70% de las mujeres han sufrido agresión física o sexual por parte de sus parejas o agresores. Lamentablemente ese porcentaje se incrementó en 2020 desde el inicio del confinamiento por la Covid-19, el número de llamadas a las líneas telefónicas de asistencia se han ido duplicando a lo largo de la pandemia.

La mujer tiene un alto valor para la sociedad y la familia, pero el valor más importante está en su propia condición natural de ser mujer, en la libertad de jugar un rol como hija, como madre, como esposa, pero también como profesionista, como intelectual, artista y como la faceta que sus dones y sus talentos la impulsen a su crecimiento y desarrollo personal, el valor esta en sus sueños, en sus anhelos, en su destreza de visualizarse como una triunfadora, capaz de enfrentar y superar sus propios miedos.

En el Plan perfecto de Dios la mujer ocupa un lugar irreemplazable y muy bien definido:

La mujer no puede ser tratada como objeto, puesto que, tiene la misma dignidad que el varón, ya que fue creada de la misma sustancia que él (Génesis: 2,22).

De Dios provienen las cualidades y virtudes de toda mujer. Dios ha manifestado su rostro materno, y como mujer estás llamada a mostrar la cara femenina del Dios que te ha creado. La ternura, la compasión, la delicadeza, la capacidad creadora y todos los rasgos propios del carácter femenino, reflejan esos mismos rasgos del Corazón de Dios.

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